El informe apoyó esa lectura en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Según esa fuente, Río Negro integra junto a Neuquén y Mendoza un grupo reducido de provincias con crecimiento en empleo privado. La provincia contabiliza cerca de 120.000 trabajadores registrados, con un aumento interanual del 4%.
La mención al empleo no aparece aislada, sino asociada a la discusión sobre radicación de inversiones y ritmo de actividad. En ese punto, el informe sostuvo que Río Negro se consolida por el volumen de inversiones que efectivamente se concretan. La comparación se apoya en el estado de los proyectos presentados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
De acuerdo con el documento, la provincia concentra la mayor cantidad de iniciativas del RIGI ya aprobadas, por encima de otras jurisdicciones que muestran principalmente proyectos en evaluación. Esa diferencia entre aprobados y en análisis funciona como señal de cuánto se transforma una intención en obra o ejecución. El texto oficial remarcó que ese posicionamiento se expresa en proyectos que ya se encuentran en marcha.
En la misma comunicación, una fuente gubernamental vinculó los indicadores a un esquema de gestión con reglas estables y planificación. La frase incluida en el informe fue textual y quedó presentada como explicación política del escenario de inversión: “Cuando una provincia ofrece estabilidad política, previsibilidad económica y seguridad jurídica, empieza a ser tenida en cuenta a la hora de invertir y crecer”. Esa declaración aparece como el único textual atribuido en el material difundido.En cuanto a las herramientas mencionadas, el informe enumeró un paquete de normas que integran un régimen de promoción económica. Allí se señaló un marco que ordena la radicación de parques industriales, fortalece la logística portuaria y otorga beneficios a empresas que invierten y generan empleo en Río Negro. El texto lo presentó como parte del soporte institucional para sostener la creación de puestos formales.
El documento también incorporó dispositivos orientados a productores y pymes, con foco en trámites y financiamiento. En ese tramo, destacó la creación de la Agencia de Desarrollo Económico (ADERN), definida como ventanilla única para productores y pequeñas y medianas empresas. La idea central que expuso el informe es agilizar gestiones y centralizar asistencia para el entramado productivo local.
En la misma línea, se mencionó el Fondo de Garantía de Río Negro (FOGARIO) como herramienta para acompañar actividad. Según el informe, en dos meses el fondo acompañó a 26 pymes de 10 localidades con el objetivo de sostener su funcionamiento y cuidar fuentes de trabajo. La referencia suma un dato puntual sobre alcance territorial y cantidad de firmas asistidas en un período breve.
El informe cerró con una caracterización general sobre proyección económica y condiciones para mediano y largo plazo. Los datos duros del texto giran sobre dos aspectos verificables: el crecimiento del empleo privado registrado medido por SIPA y la cantidad de proyectos del RIGI ya aprobados que se le atribuye a la provincia