Neuquén ya juega en la liga de las ciudades modernas

Neuquén ya juega en la liga de las ciudades modernas

Neuquén dio vuelta la página. La ciudad dejó atrás viejas deudas estructurales y se consolidó como una capital moderna, dinámica y preparada para acompañar el crecimiento acelerado que impone Vaca Muerta, el gran motor de la economía neuquina y también de la Argentina. Lejos de la improvisación, el desarrollo urbano pasó a ocupar un lugar central en una agenda que entiende que el progreso requiere planificación, inversión y visión de largo plazo.

Los números lo confirman. Durante 2025, la municipalidad ejecutó 165 contratos de obras públicas y se superaron los 300 mil metros cuadrados construidos por el sector privado, un récord histórico para la ciudad. No se trata de cifras aisladas, sino del resultado de una política sostenida que concibe a la obra pública como una herramienta clave para ordenar el crecimiento y generar oportunidades de desarrollo económico.

En ese camino, Neuquén realizó fuertes inversiones en infraestructura para ponerse a la altura del fenómeno Vaca Muerta. Nuevas avenidas troncales, accesos estratégicos, pavimento en distintos barrios y una expansión inédita del asfalto marcaron un antes y un después. La ciudad se conectó mejor, redujo tiempos de traslado y mejoró la calidad de vida de miles de vecinos.

Otro cambio profundo fue la recuperación de espacios públicos que durante años estuvieron relegados. La eliminación de basurales clandestinos y la ampliación de los paseos costeros sobre los ríos Limay y Neuquén transformaron la fisonomía urbana. Allí donde antes había abandono, hoy hay circulación, actividades recreativas y un nuevo atractivo para la gastronomía, la hotelería y el desarrollo residencial.

El sistema de transporte también acompañó esta transformación. Con mejoras en recorridos, infraestructura y planificación, la ciudad avanzó hacia un esquema más eficiente, acorde a una capital que ya no es la de hace décadas. A eso se suma una mirada puesta en el futuro, con la construcción de un polo tecnológico y la próxima incorporación de semáforos inteligentes, señales claras de una Neuquén que apuesta a la innovación.

Nada de esto es casual. Es el resultado de una gestión municipal encabezada por el intendente Mariano Gaido, que fijó como política de Estado la articulación entre lo público y lo privado, y del respaldo permanente del gobierno provincial que conduce Rolando Figueroa. Juntos demostraron que el crecimiento no se administra solo: se conduce, se ordena y se planifica. Esta estrategia no sólo le dio continuidad al concepto de ciudad que dejó el recordado Horacio Pechi Quiroga, protagonista del primer gran salto de calidad, sino que además lo amplió.

Neuquén ya no es una ciudad que corre detrás de los acontecimientos. Hoy se anticipa, invierte y construye futuro. La capital neuquina se consolidó como una ciudad moderna, con escala, oportunidades y un horizonte claro de desarrollo.

Neuquén ya juega en la liga de las ciudades modernas

diariamenteneuquen.com.ar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *