Empresas y sindicatos negocian el nuevo escenario petrolero en el norte de Santa Cruz

Empresas y sindicatos negocian el nuevo escenario petrolero en el norte de Santa Cruz

Con costos altos y un Brent ajustado, las empresas que tomaron las áreas de YPF avanzan en un recorte del gasto operativo con sus contratistas. El sindicato petrolero de base, mientras tanto, prioriza la contención para frenar la caída del empleo en la cuenca.

Arrancaron hace un mes haciéndose cargo de las áreas petroleras de zona norte que dejó YPF, y en estas primeras semanas ya se está avizorando el esquema de producción.
De acuerdo a fuentes sindicales y empresariales, lo que se viene es un esquema de ajuste, hacer más eficientes las empresas.
La firma Brest Energy, liderada por un empresario con base en Caleta Olivia, ha comenzado a marcar el rumbo de esta transición. El objetivo central, compartido por el resto de las nuevas operadoras, consiste en una reducción drástica del 35% en el OPEX (gasto operativo).
Bajo esta lógica, se descuenta que beneficios históricos del sector petrolero se verán recortados o eliminados; ítems como «paz social» perderán vigencia, mientras se renegocian montos por otros como viáticos, traslados, viandas, etcétera.
Este ajuste responde a una supervivencia comercial.
Con un lifting cost de entre 20 y 30 dólares por barril en la cuenca -frente a los escasos 5 a 10 dólares de Vaca Muerta- y un Brent proyectado en 62 dólares, el margen de rentabilidad se ha vuelto crítico.
Por supuesto, en estos campos maduros, por ende, toda la apuesta es a la actividad terciaria.
El gobierno de Santa Cruz espera una inversión de 1.259 millones de dólares en 6 años para reactivar estos pozos maduros mediante workover, inyección de polímeros. Y el objetivo para 2026 es frenar la caída abrupta de 2025, y así, al menos, recuperar un 25% de la producción en 18 meses.
Los sindicatos, como se está viendo en estas semanas, apuestan a la «contención» de los trabajadores y no a la «confrontación» con las nuevas empresas.
Las publicaciones de la entidad en redes sociales funcionan como una crónica de su propuesta: miembros del SIPGER fiscalizan en terreno los traspasos de personal entre las operadoras salientes y las entrantes. Un caso testigo es el flujo de trabajadores desde PECOM hacia Soldadura y Montaje Don José; o los de Huinol que pasaron a Memcap, en el marco de las operaciones de Brest. En este proceso, el sindicato concentra sus esfuerzos en garantizar la continuidad de derechos adquiridos: antigüedad, categorías y escalas salariales.
Tras haber sufrido una merma significativa en su padrón de afiliados, el gremio busca detener la sangría. Su objetivo de mínima es la estabilización: preservar la estructura laboral tal como se presenta en la fotografía de este inicio de enero de 2026, evitando que el achicamiento de la cuenca siga erosionando su base de representación.

Para el 2026, además, quedan otras cuestiones a saber: cómo será el plan de remediación ambiental que está analizando la UBA junto al gobierno provincial para los pozos abandonados por YPF; y qué factibilidad tendrá la formación D-129 (zona sur chubutense) de shale gas que anunció PAE.

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