Hubo presencia de vecinos que expusieron malestar por la irregular prestación de servicios por parte del municipio. Además, en el recinto legislativo se aprobó no acompañar el pedido de actualización de la tarifa del servicio de agua a través de los votos del bloque oficialista
El Concejo Deliberante de Villa Nueva aprobó este miércoles un incremento del 50% en el Presupuesto municipal y en la Tarifaria para el año 2026. La medida, que comenzará a impactar desde el inicio del próximo año, implica que los vecinos de la ciudad pagarán un 50% más en los tributos locales.
La sesión estuvo marcada por la presencia de algunos vecinos que expusieron su preocupación frente a lo que consideran “un servicio deficitario y sin orden”. Ese planteo surgió con fuerza durante el debate (inicialmente, en la audiencia pública), pese a que desde el oficialismo se sostuvo que la recaudación municipal alcanza el 70%; es decir, que siete de cada 10 contribuyentes están al día con sus obligaciones. Ese dato fue utilizado como argumento para justificar la actualización: según el bloque oficialista, el nivel de recaudación demuestra que el esquema actual funciona y que el incremento es necesario para sostener los servicios. “Si la gente paga sus impuestos, es porque cree y confía en esta gestión”, indicó en un pasaje el concejal oficialista Sergio Mana, quien también agregó: “Creo que la vida da señales, y esta es una señal de que vamos por el buen camino”. La votación fue 4-3, con votos casi cantados, ya que no sorprendieron por cómo viene dándose el tratamiento de este tema.
La concejala Gisela Zanini argumentó que “en este contexto tan difícil, ese aumento en la tarifa debe justificarse con obras y servicios. El poder adquisitivo está en baja y no se pueden subir los impuestos si no hay un equilibrio”.
Por su parte, el concejal Guillermo Aiassa advirtió ciertas cuestiones que llamaron la atención, como por ejemplo “¿quién es la secretaria o secretario general de la Intendencia, la persona que debe firmar para administrar un presupuesto de 697 millones?, porque no está o no sabemos quién es. También vimos un aumento desmesurado de la publicidad, un 100%, que no nos pudieron decir por qué razones”.
Además, Aiassa se refirió a que “antes de asumir el intendente Tagni decía que Villa Nueva tenía los impuestos más caros del país y, sin embargo, ahora los sigue subiendo. Los vecinalistas no son escuchados, tienen reclamos sostenidos y fundados. No obstante, el secretario de Finanzas cada vez que tuvo que dar explicaciones prefirió esquivar o dar respuestas esquivas, incluso llegó a decir yo no estoy en Villa Nueva, cuando, en realidad, está defendiendo el presupuesto de esta ciudad. Lo cierto es que tenemos una inflación proyectada del 15% y aumento de tarifas en un 50%”.
Sin embargo, el contraste apareció cuando se trató otro pedido: el de la Cooperativa de Agua (Capyclo), que solicitaba un aumento del 30% en su tarifa. El Concejo no acompañó la solicitud y la propuesta quedó sin aprobar. La decisión generó malestar, especialmente entre quienes ven en la Cooperativa una institución clave para el acceso al agua potable en la ciudad.
La comparación fue inevitable. Mientras el oficialismo impulsó sin titubeos un incremento del 50% para el municipio, no avaló un aumento bastante menor para un servicio esencial y administrado por una entidad que representa a todos los villanovenses. Para los ediles opositores, la “vara distinta” usada por el oficialismo deja en evidencia una política de actualización selectiva: fuerte para las cuentas municipales, moderada o nula cuando se trata de organismos que funcionan por fuera del Ejecutivo.
Durante el tratamiento del Presupuesto y la Tarifaria, también se discutió el estado de los servicios públicos. Algunos vecinos insistieron en que el aumento no se corresponde con la calidad de las prestaciones actuales, mencionando calles sin mantenimiento adecuado, problemas recurrentes en la recolección y atrasos en distintos servicios básicos. Hubo algunos cruces entre concejales, debido al no respeto del uso de la palabra y las constantes interrupciones, aunque luego resolvieron con pedidos de disculpas.
Con la Tarifaria ya aprobada, el aumento del 50% comenzará a sentirse desde enero y tendrá impacto directo sobre tasas municipales, así como en la inmobiliaria, comercio e industria y servicios públicos en general.
El rechazo al pedido de Capyclo, sumado al aumento municipal, dejó abierta una discusión que promete continuar: qué prioridades define el Concejo, qué criterios se aplican para autorizar o no incrementos y de qué manera estas decisiones afectan la vida cotidiana de los villanovenses.
Sobre el final, se sucedieron algunas diferencias entre vecinos en cuanto a la nueva asociación civil que está en marcha