A pesar de los ruidos que generaron dos dictámenes jurídicos que parte de la oposición hizo circular este martes, el gobierno municipal y la mayoría oficialista del Concejo tienen la decisión tomada: este miércoles se terminará de afinar la ordenanza de autonomía municipal y el jueves será aprobada en el recinto de sesiones, en un paso histórico para la ciudad habilitado por la reforma de la Constitución provincial. El texto final terminará de tomar forma en una nueva reunión de la comisión de Gobierno más los presidentes de bloque.

La ordenanza enviada por el Ejecutivo —y que ya lleva más de un mes de trabajo en comisión— está estructurada en tres partes:

La declaración formal de autonomía, que reconoce a Rosario como municipio autónomo en el marco de la nueva Constitución santafesina.

Una parte resolutiva, que establece un conjunto de facultades que la ciudad comenzaría a ejercer en forma inmediata, desde regulaciones de arbolado y antenas hasta potestades en expropiaciones, compras y endeudamiento.

La convocatoria a elecciones de estatuyentes junto con los comicios provinciales y municipales de 2027 para formar la Convención que redactará la primera Carta Orgánica de la ciudad autónoma.

Este martes parte de la oposición volvió a plantear reparos a la iniciativa, apoyándose en los dictámenes presentados por la Cátedra de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho de la UNR y el Colegio de Abogados de Rosario, que cuestionan especialmente la segunda parte del proyecto, la resolutiva.

Qué dicen los dictámenes

Ambos informes, que en realidad entraron al Concejo el 5 de noviembre y según la Municipalidad ya fueron debatidos en la comisión, coinciden en una idea central: una ordenanza no puede declarar la inaplicabilidad de leyes provinciales ni atribuirse preeminencia sobre ellas, incluso en un contexto de autonomía municipal. En particular observan que esto es lo que pasaría en artículos vinculados a arbolado, autos retenidos, antenas, expropiaciones, contrataciones y endeudamiento.

El dictamen de la cátedra de Derecho Administrativo de la UNR es más crítico: sostiene que la autonomía reconocida por la Constitución requiere aún de la configuración institucional que dará la Carta Orgánica, y que la ordenanza no puede anticipar ese proceso creando un “régimen normativo autónomo” antes de tiempo.

El Colegio de Abogados reconoce que Rosario puede comenzar a ejercer competencias inmediatas, pero advierte que no puede hacerlo “contra legem”. Es decir, según la institución una norma de jerarquía inferior no puede contradecir una norma superior (como una ley provincial), porque en ese caso se vuelve inválida por violar la pirámide normativa.

Un debate «superado”

La subsecretaria de Legal y Técnica, Juliana Conti, negó que los dictámenes modifiquen el rumbo de la ordenanza. Bajo un concepto base: la Constitución, que ya consagró la autonomía municipal, está por encima de las leyes provinciales que los dictámenes pretenden defender.

“El debate que plantean ambos dictámenes está superado”, afirmó. “La autonomía ya es operativa: la Constitución provincial nos da potestades económicas, financieras y administrativas que podemos regular ahora. La Carta Orgánica abordará la parte institucional, pero en el resto podemos avanzar”, respondió ante una consulta de Rosario3.

Conti sostuvo que ambos dictámenes expresan “una mirada estrecha y acotada de la autonomía” y que muchos de los ejemplos señalados —como arbolado, antenas y otras cuestiones en las que puede haber competencias concurrentes— “son materias que Rosario ya regulaba antes de la reforma” constitucional. También aclaró que el concepto de “inaplicabilidad” de leyes provinciales presente en el primer borrador ya había sido eliminado de la redacción de la ordenanza durante el debate en comisión.

“No cambia nada —sintetizó—. Estamos recogiendo ajustes menores de redacción, pero hay consenso de que regular estas materias no es inconstitucional”.

La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, también relativizó el impacto de los dictámenes técnicos.

“Jurídicamente no nos parecen sostenibles algunos argumentos. Otros son cuestiones de técnica legislativa que ya estábamos trabajando por pedido de los bloques”, dijo Schmuck. Recordó además que el intendente había consultado previamente a las instituciones y que parte de las observaciones ya estaban incorporadas en el texto en discusión.

La crítica opositora

Desde la oposición, Ciudad Futura se toma de los dictámenes para sostener su postura de crítica severa. La concejala Jésica Pellegrini sostuvo que la ordenanza va más allá de lo que permite el nuevo marco constitucional y que la parte resolutiva “incurre en ilegalidades e inconstitucionalidades”, al atribuir a la ciudad competencias que entiende reservadas a la Nación, a la provincia o compartidas bajo esquemas de coordinación. A su criterio, el paquete de regulaciones inmediatas “no puede votarse de manera exprés” porque podría derivar en conflictos jurídicos que afecten la seguridad normativa del municipio.

Pellegrini reivindicó a los autores de los dictámenes críticos como voces “autorizadas” que alertan sobre estos supuestos riesgos. “Coinciden en señalar que varias de estas disposiciones no pueden ser aprobadas por ordenanza bajo la invocación de la autonomía”, afirmó, y reclamó un debate más profundo, técnico y abierto a especialistas antes de avanzar con ese capítulo.

Ciudad Futura también cuestiona que la ordenanza incluya un temario sugerido para la futura Convención Estatuyente. “La estatuyente debe empezar con una hoja en blanco”, señaló Pellegrini, quien advirtió que fijar contenidos desde ahora “condiciona un debate que tiene que ser amplio, serio y sin tutelas del Ejecutivo”.

Desde el oficialismo ya se retrucó varias veces sobre este punto: lo que incluye el texto de la ordenanza son puntos que el Ejecutivo sugiere que deben ser incluidos en la Carta Orgánica, sin impedir que se sume cualquier otro, pues el cuerpo será soberano