El proyecto, nació al inicio de la gestión de la intendente Natalia Sanchez y desde entonces, se ha convertido en un pilar estratégico para fortalecer el arbolado urbano y promover la biodiversidad.
El vivero, funciona en el predio donde antiguamente se encontraba el Hogar “Fátima” (San Martín y Arturo Tibaldo).
“Este vivero, nació cuando Natalia asumió como intendente. Lo propusimos apenas ingresamos y lo empezamos a desarrollar”, explicaron.
Desde el área de Ambiente, Eduardo Depiante destacó el impacto ambiental del emprendimiento: “La producción del Vivero Municipal, contribuye a la conservación de semillas nativas y a la preservación del ecosistema, colaborando con la restauración de la biodiversidad. Además, en el vivero se realizan actividades educativas y formativas”. La infraestructura del vivero, fue construida desde cero con el apoyo de la gestión municipal, y hoy abastece con árboles a distintos barrios de la ciudad.
El ingeniero agrónomo Gustavo Magnano, detalló el proceso técnico que se lleva adelante: “Primero, hicimos los viveros de media sombra para proteger a los arbolitos. Luego, cosechamos semillas de árboles dadores como el algarrobo blanco, los aromitos, el sinasina y otros. El objetivo es producir árboles nativos”. Además, explicó que la recomendación de especialistas fue trabajar principalmente con especies autóctonas. “Hoy funcionamos a pleno, produciendo unos 400 árboles mensuales”, señaló.
El profesional, también subrayó la necesidad de renovar el arbolado urbano: “Tenemos que trabajar en la ciudad porque el arbolado es añoso y viejo. Con el viento, se rompen muchos. Hay alrededor de 2000 árboles que deben ser reemplazados, y se hará con especies nativas. Tenemos que diversificar. Ahora estamos plantando lapachos rosados y amarillos, algarrobos blancos y aromitos. Y también, la producción nos permitirá avanzar con el corredor biológico”.
Con una producción sostenida y un enfoque ambiental claro, el Vivero Municipal se consolida como una herramienta clave para cuidar el ambiente, recuperar especies autóctonas y garantizar un arbolado urbano saludable para las próximas generaciones.