El presidente de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) afirmó que la provincia atraviesa la mayor desocupación del país y sostuvo que la combinación de crisis petrolera, caída del consumo, desplome del turismo y endeudamiento masivo está llevando al sector al límite.
El presidente de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), Guillermo Polke, informó que la actividad económica de la provincia registró en septiembre una caída interanual del 12,8% y encabezó un pedido para que se declare la emergencia comercial pyme en todo el territorio santacruceño, planteó la solicitud y explicó que la medida se fundamentó en el cierre de comercios, el fuerte endeudamiento de las pymes y el hecho de que Santa Cruz se transformó en la provincia con mayor índice de desocupación del país.
En diálogo con el programa La Veda es Bella, que se emite por Tiempo FM 97.5, el presidente de la Federación Económica de Santa Cruz, Guillermo Polke, explicó qué pidió, a quién se lo pidió, por qué lo pidió, cuándo lo solicitó y dónde se planteó la necesidad de declarar la emergencia comercial pyme en toda la provincia. Señaló que la organización elevó la solicitud al gobernador, al vicegobernador y a los distintos bloques legislativos y afirmó que la medida busca evitar más cierres de comercios y frenar la desocupación, en un contexto donde Santa Cruz registró la mayor tasa de desempleo del país.
Polke contextualizó que la FESC, entidad que nuclea a todas las cámaras de comercio, servicios y turismo de la provincia, pidió formalmente declarar la emergencia comercial pyme. En ese marco, advirtió que la situación actual está marcada por el cierre de negocios, altos niveles de endeudamiento y un deterioro que “se ha transformado en un combo que golpea de lleno al sector privado”. Según explicó, el comercio es el segundo mayor empleador de Santa Cruz después del Estado, por lo que su crisis arrastra a miles de familias.
El dirigente planteó que el impacto se agrava por los efectos de la crisis petrolera, la caída del turismo, las dificultades en la minería y el derrumbe del consumo a nivel nacional. Señaló que estos factores se sienten en todas las localidades, especialmente en el flanco norte, donde la cantidad de negocios cerrados “es impresionante”. Sostuvo que el sector gastronómico y la hotelería viven una situación crítica, con establecimientos que hoy tienen solo uno o dos huéspedes y no logran sostener sus estructuras.
El presidente de la FESC remarcó que la pérdida del poder adquisitivo es central en el deterioro del mercado interno. Explicó que la devaluación de comienzos de 2024 dolarizó servicios como luz, gas y alquileres, mientras los salarios quedaron rezagados. Afirmó que hoy las familias se endeudan para comprar productos básicos y que el 70% de los argentinos está endeudado con tarjeta de crédito o mecanismos similares, pagando tasas que superan el 200%.
Polke también señaló que el retiro de YPF de Santa Cruz tuvo un impacto devastador. Recordó que entre 3.000 y 5.000 trabajadores petroleros salieron del circuito económico y que esa pérdida “desarmó el círculo virtuoso que motorizaba el consumo en toda la provincia”. Dijo que junto a los empleos directos se derrumbaron muchas pymes que prestaban servicios al sector petrolero, profundizando la caída general de la actividad.
El titular de la federación advirtió que la caída del consumo y la crisis económica general redujeron la recaudación municipal y provincial, lo que implica menos capacidad para actualizar salarios y afrontar gastos. En ese marco, sostuvo que muchos empleados municipales ganan entre 300 y 500 mil pesos y que la situación de endeudamiento se agrava día a día.
Polke detalló que declarar la emergencia pyme no resolvería por completo la crisis, pero sí permitiría “dar un paraguas de protección” para que los comercios puedan reorganizarse y evitar el cierre. Explicó que una de las mayores urgencias es frenar los juicios y embargos por 180 días, dado que muchas pymes no tienen ventas, pero sí deben afrontar impuestos de alto costo. Sin ese alivio, aseguró, los despidos serían inevitables.
En su planteo incluyó la necesidad de reducir impuestos provinciales y municipales, generar líneas de crédito subsidiadas, cumplir con el compre local y regularizar los pagos atrasados a proveedores santacruceños. Criticó que el Estado haya contratado compañías foráneas mientras las empresas locales “están en las buenas y en las malas” y hoy no cobran por los servicios prestados.
Polke recordó que desde 2024 existe un proyecto de la diputada Mora para abordar la emergencia pyme, pero dijo que no se trata en comisiones. Sostuvo que muchas soluciones podrían aplicarse por decreto y que “una simple firma” podría dar respuestas mínimas pero urgentes. Sin embargo, lamentó que no exista convocatoria al diálogo y aseguró que eso contradice el discurso oficial de promover la producción, el consenso y la generación de empleo