La Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN) ha expresado su desacuerdo con las recientes declaraciones del ministro Sturzenegger, quien criticó el sistema de compre local. La entidad destaca la importancia de las Pymes en el desarrollo productivo de las provincias mineras y la construcción de la licencia social. CAPRIMSA, de San Juan forma parte de la federación nacional.
La Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN), que representa a más de 2 mil empresas del sector minero en Argentina, ha emitido un comunicado en el que manifiesta su rechazo a las declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Sturzenegger. La federación considera que sus palabras son «desafortunadas» y que «atrasan» el avance del sector.
El conflicto surgió tras los comentarios del ministro en San Juan, donde cuestionó las normas de compre local, argumentando que estas «encarecen el costo» y sugiriendo que «hay que cambiar las normas del compre local». FAPROMIN, bajo la dirección de Manuel Gómez Bello, enfatiza su postura con la afirmación: «Los proveedores del interior no somos pelotudos». Tiene que marcarse que la federación tiene entre sus miembros en San Juan a CAPRIMSA, que conduce el dirigente jachallero Fernándo Godoy.
La federación critica al ministro por su aparente falta de comprensión del sector, señalando que parece ignorar «la historia reciente de la minería nacional» y que está más enfocado en «otros intereses». FAPROMIN alerta sobre la posibilidad de que se intente «meter mano a la cadena productiva del interior» desde la Capital, en un momento en que la industria minera muestra signos de crecimiento sostenido.
El planteamiento de FAPROMIN se centra en el valor histórico y el desarrollo que los proveedores locales aportan al sector. La federación argumenta que la implementación de legislaciones provinciales que promueven el «compre y contrate local» es resultado de un proceso que lleva tiempo y esfuerzo. En este contexto, subrayan que el ministro parece no recordar «lo que costó obtener la licencia social para que se desarrolle el sector», especialmente en provincias que alguna vez fueron «paradigma de la anti minería», como Mendoza o Catamarca.
FAPROMIN destaca que las pequeñas y medianas empresas locales han invertido años de «lucha, sacrificio y esfuerzo» para generar empleo y fomentar la aceptación de la minería en las comunidades. Los legisladores que apoyaron estas resoluciones fueron testigos de cómo la minería, en ocasiones, operó en las provincias «sin generar desarrollo local», lo que llevó a situaciones de conflicto social, incluyendo «puebladas y actos de violencia».
Conforme a la constitución, los recursos naturales pertenecen a las provincias, y FAPROMIN advierte al ministro: «Por favor no meta la mano que estamos bien».
La propuesta de modificar las normas de compre local, según FAPROMIN, no solo ignora la historia, sino que también pone en riesgo las cadenas de valor provinciales y nacionales. Permitir la contratación de proveedores extranjeros sin regulaciones adecuadas podría crear condiciones de «desigualdad tremenda» para los proveedores argentinos.
FAPROMIN aclara que las empresas foráneas a menudo «vienen, terminan sus contratos y se van, sin generar valor local». La federación enfatiza que la perspectiva desde la Capital puede simplificar un tema complejo, y el ministro debe comprender que la injerencia política desde Buenos Aires complica la actividad y desatiende los esfuerzos provinciales por proteger su territorio e industrias.
En su mensaje al ministro, FAPROMIN sostiene que no es necesario cambiar las normas existentes, sino trabajar para mejorar lo que ya se ha logrado. Advierten que, si el objetivo de Sturzenegger es evitar un aumento en los costos, alterar las normas provinciales podría tener consecuencias negativas, advirtiendo que se «encarecería la minería en el territorio»