En el cierre de campaña en Pico Truncado, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, acompañó al candidato a diputado José Daniel Álvarez y lanzó una serie de mensajes políticos duros. Criticó al kirchnerismo, al gobierno nacional, a la Justicia provincial y a la minera Newmont, defendiendo su gestión y la Ley 90/10.
El gimnasio de Pico Truncado estaba colmado. En el turno del discurso, Claudio Vidal pisó el acelerador.
En el último tramo de la campaña legislativa, el gobernador eligió el tono de la confrontación: un discurso que golpeó tanto hacia atrás -contra el kirchnerismo- como hacia arriba -contra el gobierno nacional.
«La corrupción no puede volver a gobernar esta provincia», lanzó, retomando las críticas que minutos antes había hecho su jefe de gabinete y candidato a diputado nacional, José Daniel Álvarez. Pero enseguida giró el cañón hacia Nación: «Le pegan a la salud pública, golpean a la educación, paralizaron la obra pública», dijo, reclamando que el Ejecutivo nacional retome las obras suspendidas en Santa Cruz.
La lista de reproches no terminó ahí. Vidal también apuntó a la empresa minera Newmont: «¿Qué le pasa a Newmont? Aplicamos la ley y la respuesta fue el intento de despedir a nueve trabajadores. No se lo vamos a permitir».
Frente al público, pidió a los gremios más fuertes de la provincia -AOMA, Camioneros, Vigiladores, Construcción, Empleados de Comercio- que defiendan con firmeza la Ley 90/10, que prioriza el empleo local: «Queremos trabajadores que vivan en Santa Cruz», repitió con énfasis.
También dedicó un párrafo al conflicto judicial, marcando distancia con el Tribunal Superior: «No me importa esa Justicia que quiere imponerse con amparos. Vamos a mejorar el servicio de Justicia», prometió.
En materia económica, reconoció la dureza del contexto: «La situación es cruel, golpea de lleno», admitió, pero sostuvo que el camino es atraer inversiones y acompañar a las PYMES locales. «No alcanza con beneficios impositivos -dijo-, hay que crear industrias».
Sobre el final, dejó su mensaje de campaña en clave de advertencia: «El domingo no es una elección más. No podemos volver al pasado, pero tampoco vamos a dejar que este gobierno nacional nos marque la cancha con reformas que van contra los trabajadores».
Y volvió a criticar al kirchnerismo casi en el final: «Devuelvan lo que saquearon durante tantos años, porque si no lo hacen, el pueblo los va a condenar».