Minería: Impacto económico y efecto multiplicador

Minería: Impacto económico y efecto multiplicador

El autor muestra el círculo virtuoso de la minería en la vida de las personas y las empresas.

Muchas veces, al hacer referencia a la industria minera, se expresan dudas y se vierten algunas inexactitudes sobre su impacto económico y social. Por eso, los que nos dedicamos a la docencia, debemos explicar, de una manera elemental y con la mayor claridad posible, cuál es el verdadero impacto y por qué hablamos de un efecto multiplicador.
Se desarrolla por etapas, de modo que, cuando la búsqueda y la exploración previa alumbran un nuevo yacimiento se concreta una importante inversión para construir en su totalidad un complejo industrial minero, un establecimiento que es una fuente de producción y empleo que se implanta donde antes no había nada.
Si la mina es de gran envergadura, la construcción se parece a la de una gran obra pública. En la mayoría de los casos, además del establecimiento, hay que construir la infraestructura (caminos, energía, ductos, comunicaciones, etc.) y un pueblo para que vivan los operarios.
Beneficia a la industria de la construcción local y a todos sus proveedores, generando cientos o miles de empleos hasta que terminan la obra.
Cuando la mina entra en producción, genera nuevos empleos y paga sueldos, compra insumos, servicios y repuestos a proveedores argentinos, paga impuestos y regalías que antes no se pagaban, y si exporta lo que produce genera un ingreso de divisas al país, que tampoco existía antes.
Para ejemplificar el impacto económico y social que genera cada año una mina metalífera de gran envergadura tomaremos en cuenta datos institucionales del año 2019 de la operación de la mina de oro Veladero, de San Juan. La empresa exportó lingotes de metal «doré» (oro y plata) por valor de 769 millones de dólares.De ese monto, 385 millones se destinaron al pago de proveedores argentinos, 62 millones al pago de salarios, y 141 millones fueron pagados a los Gobiernos Nacional y Provincial en concepto de impuestos, regalías y otros aportes. La suma muestra que el 76,3% del total facturado, que son 588 millones de dólares, ingresaron a la economía nacional y eso representa un promedio de U$S 1.610.958.- ingresados por día. Los destinatarios de ese dinero que ingresa al circuito económico argentino son familias argentinas, empresas argentinas e instituciones del Estado.

El 23,7% restante son 181 millones de dólares que no ingresaron a la economía nacional porque se destinaron a pagos en el exterior en concepto de ganancias de la empresa y de sus accionistas, como así también al pago de compras hechas fuera del país.

Con todas las salvedades que se pueden hacer porque los proyectos mineros no son iguales entre sí y tampoco se da el mismo comportamiento año tras año, los números son elocuentes. La minería contribuye con cifras significativas al desenvolvimiento de las economías regionales, en especial de las zonas cordilleranas.

A medida que crece la minería también aumenta el número de empresas de proveedores argentinos de insumos, repuestos y servicios, muchas de las cuales son mendocinas. Hoy ya se cuentan por miles y en promedio reciben más del 40 % de los ingresos de las empresas mineras. En estas empresas se generan empleos que duplican a los de las minas. Los llamamos empleos indirectos. Actualmente los empleos directos y los indirectos suman 120.000, que representan a igual número de familias argentinas

El efecto multiplicador de los ingresos

A partir de todos estos datos, nos enfocaremos particularmente en los salarios de los trabajadores para que se entienda de una manera didáctica el alcance y las consecuencias económicas y sociales de la creación de empleos con los cuales muchas familias argentinas

acceden a un sustento digno para la realización familiar, sobre todo porque, estadísticamente, se conoce que la minería paga buenos sueldos y de manera formal.

Estamos hablando de fuentes de producción y trabajo que no existían, y que al construirse y entrar en producción se suman a la matriz económica existente. El dinero que ingresa esa nueva actividad no está inmovilizado, sino que circula por diferentes circuitos económicos extendiendo de esa manera el beneficio social de los mismos.

Comenzaremos analizando algunos ejemplos del impacto de la masa salarial, que según datos del Ministerio de la Producción, se estima entre 10 y 15% de la riqueza generada por las ventas de las empresas.

El dinero de los sueldos no se detiene en el seno familiar. A través de unos pocos ejemplos veamos como circula el dinero que paga de sueldo la empresa minera y la familia lo utiliza para pagar las compras destinadas a satisfacer sus necesidades.

En la figura 1, a la izquierda, se muestra como la familia usa el dinero originado en la minería para comprar carne. El Carnicero, a su vez, utiliza ese dinero para pagar al Frigorífico que le provee la carne, y el Frigorífico lo usa para pagar al Ganadero que cría y le vende los animales. Pero la venta de carne está gravada con un 10,5% de impuesto al valor agregado (IVA) y ese porcentaje va a parar al Estado.

A la derecha de la misma figura, describimos el camino que recorre el dinero cuando la familia compra frutas y verduras. En este caso el dinero, a través de la Verdulería y de la Feria llega al Agricultor que siembra y cosecha los vegetales, y un impuesto de 10,5% también termina en el Estado.

De esta manera se demuestra que la riqueza, el dinero que ingresa por la Minería y paga los sueldos, circula de tal manera que beneficia a la Ganadería, a la Agricultura y al Estado. Y hay que agregar que cada uno de estos destinatarios usa el mismo dinero para solventar sus propias necesidades.

En la figura 2 continuamos con las compras de la familia. A la izquierda se muestra el camino que recorre el dinero cuando la familia compra ropa. El dinero ingresa a la Tienda y con ese dinero el tendero paga a los Talleres de confección de ropa, y éstos, a su vez, pagan a los proveedores de telas y otros insumos, que integran la Industria Textil. El impuesto al valor agregado para este rubro es de 21% y lo cobra el Estado.

A la derecha de la misma figura se describe como circula el dinero cuando van a comprar electrodomésticos o electrónicos. La familia paga por un aparato que compra en un Comercio que debe pagar a la Fabrica o Armadora que se los provee, y ésta, a su vez, le paga a las Industrias Metalúrgicas y Electrónicas. De nuevo, el IVA es de 21% y lo cobra el Estado.

Igual que en el ejemplo anterior, se concluye que la riqueza, el dinero que ingresa por la minería y paga los sueldos, circula de tal manera que beneficia a la Industria Textil, a las Industrias Metalúrgicas y Electrónicas y al Estado.

En fin, podríamos desarrollar cientos de ejemplos pero con los que elegimos para mostrar cómo circula el dinero de los salarios creemos haber explicado, de manera muy elemental tal vez, de qué manera la riqueza que produce la actividad minera genera un verdadero efecto multiplicador de la economía, beneficiando a la sociedad, a las demás actividades productivas y comerciales, y aportando a las arcas del Estado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *