
El proyecto de adhesión al régimen de transparencia fiscal, impulsado por Fundación Lógica y empresarios locales, fue aprobado en Diputados.
El proyecto que aprobó la Cámara de Diputados por unanimidad, que toma los del legislador del PJ Gustavo Perret y del diputado de Cambia Mendoza Bloque Pro Libertad, Guillermo Mosso, establece que tickets y facturas deberán mostrar la alícuota del impuesto provincial en el último eslabón.
¿Segunda provincia en adherir?
Ahora, el proyecto pasará al Senado provincial y, de ser aprobado, Mendoza podría ser la segunda provincia en adherir al régimen. Hasta ahora, sólo ha adherido Chubut (el Congreso es unicameral), mientras que en Entre Ríos cuenta con media sanción desde hace dos meses.
Desde Lógica sumaron que Córdoba ha dictado una resolución preparatoria para la adhesión y que en Ciudad de Buenos Aires están trabajando en un capítulo de su código fiscal, para incorporar la transparencia. “Las otras diecinueve provincias, en total silencio”, lanzó el presidente de la entidad, Matías Olivero Vila.
Los impuestos más altos del mundo
Olivero Vila recordó que Argentina tiene los impuestos más altos del mundo y que el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) ha calculado que el 48% del valor de una bebida cola corresponde a la carga impositiva; cifra que se eleva al 50,3% en promedio en indumentaria, a 54% en los autos de baja gama y a 68% en los vehículos de alta gama.
Aún más, planteó que en el precio final un paquete de fideos, el 42% son impuestos, lo que muestra cómo esto afecta a las personas que se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
En una reunión que se desarrolló ayer en el Hotel Hilton, con un grupo de empresarios, integrantes de la Mesa de la Promoción y Empleo de Mendoza, contó cómo fue el proceso por el que, en Brasil, se llegó a crear un agente de cálculo para poder reflejar la carga de aquellos impuestos más complicados de calcular, como Ingresos Brutos, que se va aplicando “en cascada” en cada uno de los eslabones de la cadena, desde el productor hasta el vendedor.
Y resaltó que, al conocer la carga impositiva, los consumidores no sólo le piden al Estado que baje los impuestos (o al menos no permitan que sigan subiendo), sino que también le demandan mejores servicios –porque entienden que no son gratuitos en realidad- y se involucran en el gasto público.
Apoyo empresario
Leonardo Andreu, integrante del Consejo Empresario Mendocino (CEM), destacó que Fundación Lógica viene trabajando en la concientización del ciudadano “para poner sobre la mesa la problemática de los impuestos, y que el ciudadano común tenga conocimiento cuando compra, de cuánto de lo que paga va a impuestos”.
Sumó que, en Brasil, cuando se mostró la carga impositiva, se generó una exigencia hacia las autoridades y, sobre todo, una toma de conciencia. “Como ciudadanos, no sabemos lo que pagamos. Y en las facturas de servicios, como la electricidad, uno se sorprende de la cantidad de impuestos, retenciones, impuestos sobre impuestos”, planteó.
Andreu señaló que esto evidencia que se trata de un sistema impositivo muy complejo y favorece el debate sobre cómo se puede simplificar, además de reducir la carga.
Mauricio Badaloni, miembro del Comité Ejecutivo de la UIA (Unión Industrial Argentina), mencionó que el sector privado necesita que la sociedad sepa cómo se construye un precio; en particular en Mendoza, con la cercanía de Chile, y que pueda entender por qué la leche o un litro de combustible son más baratos al otro lado de la cordillera.
“¿Por qué todo lo que fabricamos nosotros acá, en Chile cuesta más barato? Por los impuestos, la voracidad impositiva. A veces, la política identifica al sector productivo como el formador de precios, pero son los impuestos los que encarecen el producto”, lanzó.
Consideró que la transparencia fiscal no sólo permitirá que el consumidor pueda ver de forma clara qué es lo que está pagando, sino que se puede favorecer un efecto asociativo entre el que produce, el que vende y la sociedad. “Y para empezar a preguntarle a la política qué hace con el 50% de impuestos”, acotó.
“Esto está poniendo en manifiesto lo que venimos reclamando los empresarios pequeños y medianos desde hace mucho tiempo. Y agradecemos el trabajo que ha hecho Lógica, para poder contar lo que significan los impuestos en lo paga el consumidor final”, planteó Sergio Olivencia, vicepresidente de la Asociación Empresarios Rodríguez Peña (Aderpe).
Expresó que piden a los legisladores mendocinos que acompañen el proyecto de ley. Señaló que es «muy importante que la gente sepa esto, porque muchas veces a los que vendemos servicios o estamos en la industria nos reclaman el alto precio, pero no podemos mostrar cuántos impuestos tiene la tarifa que le cobramos o el valor de un producto”.
En cuanto a la carga de Ingresos Brutos, resaltó que no sólo se aplica en el momento de la venta, sino en toda la cadena e, incluso, en los créditos para renovación de unidades –OIivencia es empresario logístico- o maquinarias, porque los bancos cobran este impuesto y el costo financiero total está entre 7 y 8 puntos por encima de la tasa nominal