Los mandatarios de las provincias mineras buscan consensos para fortalecer el desarrollo del cobre y atraer capitales. Los pedidos a la Casa Rosada.
Los cinco gobernadores del cobre, Gustavo Sáenz, Alfredo Cornejo, Marcelo Orrego, Raúl Jallil y Carlos Sadir
Gustavo Sáenz y la defensa del federalismo
En otra sintonía, el gobernador de Salta, reclamó una mirada más equitativa del gobierno nacional. “Tiene que haber un presidente con gobernadores que trabajen de manera conjunta. No alcanza con equilibrio fiscal, también se necesita equilibrio institucional”, dijo Sáenz.
El salteño fue enfático sobre las condiciones necesarias para atraer inversiones y señaló que “los gobiernos nacionales deben entender que las provincias son la ventana de oportunidades que el país necesita”. Reclamó conectividad, rutas, acueductos y gasoductos como claves para el crecimiento.
También defendió la llamada “licencia social” y llamó a cuidarla. “En Salta hemos logrado empleos genuinos y formales. Pero no hay que perder la licencia social, hay que cuidarla y defenderla también”. Y remarcó: “El norte es un gigante dormido que ha empezado a despertar. Argentina no empieza ni termina en la General Paz”.
Carlos Sadir y Raúl Jalil, más allá de las diferencias
Desde Jujuy, Sadir valoró el crecimiento sostenido de la minería en su provincia y dijo que «la actividad minera significa algo importante en nuestro producto bruto y viene creciendo año a año”. Además, recordó que Jujuy “es la principal provincia exportadora de litio” y que el objetivo es “seguir trabajando en el cobre”.
Sadir, que forma parte del grupo de gobernadores que la semana pasada presentaron su frente federal, también remarcó el compromiso con las comunidades originarias la pedir por «una minería sustentable». «Tenemos más de 300 comunidades y somos muy respetuosos. Trabajamos con estudios ambientales participativos”, dijo.
Por su parte, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, celebró el impacto del RIGI, sobre todo en su provincia. “Vino a ayudar y a darle un impulso a las nuevas inversiones”. Añadió que se aprobó un nuevo proyecto cuprífero y que “van a ingresar otros en la provincia”.
El catamarqueño destacó el objetivo de trabajar de manera articulada, dejandoa un costado las discusiones políticas, sobre todo en el inicio de campaña. “El gobierno nacional tiene su idea y las provincias con distintos partidos políticos tienen otra, pero todos hemos acompañado las decisiones del RIGI porque necesitamos que la estabilidad nos favorezca a todos”, dijo replicando los argumentos que lo llevaron a acompañar algunos de los proyectos más importantes de la adminitración libertaria en el Congreso.
Bajando ese mimos mensaje a las adminitraciones provinciales dijo: “No venimos a la Mesa del Cobre a competir entre nosotros, si se logra un proyecto de cobre en San Juan, Catamarca o Mendoza, es importante para todos”.
Alfredo Cornejo, el último aliado
Alfredo Cornejo aseguró que su provincia “ha perdido tiempo, pero está decidida a hacer las cosas bien y de forma sostenida”. Añadió que están logrando “una aprobación de muchos permisos con seguridad jurídica superior a los estándares normales”.
El gobernador de Mendoza, el último mandatario en sellar un pato electoral con el oficialismo nacional instó al sector privado para «que haya más exploraciones en Mendoza». «Ni siquiera fomentamos una ley de compre local. Estamos abiertos a que haya trabajo en Mendoza pero queremos no tanta charla y más inversiones”, reclamó, asemejando su mensaje al tono presidencial con el que deberá congraciarse durante la campaña.
El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Héctor Laplace, puso el ojo en algunos de los reclamos sensibles en las provincias y pidió «defender la minería pero sin soslayar los temas sensibles tales como el alcance de los proveedores locales, la Ley de Glaciares y la Ley de Humedales”
