La nueva joya de YPF: lanza su brazo nuclear y va por el uranio chubutense

La petrolera estatal lanzó YPF Nuclear, su nueva filial para liderar la minería de uranio y alimentar el ambicioso plan de desarrollo atómico hacia 2030. El proyecto arranca en Chubut, pese a las restricciones legales y el rechazo social a la megaminería.

YPF vuelve a marcar el rumbo de la agenda energética nacional con la creación de YPF Nuclear, una nueva sociedad anónima que tiene como objetivo convertirse en el actor clave en la producción de uranio, materia prima esencial para la energía atómica.

Con YPF Nuclear, el Gobierno nacional y la petrolera estatal apuestan fuerte a una fuente de energía estratégica, descarbonizada y exportable. Sin embargo, el intento de activar la minería de uranio en una provincia históricamente antiminería como Chubut, podría abrir una nueva grieta nacional entre desarrollo económico y defensa del ambiente.

La jugada forma parte del Plan Nuclear Argentino 2030, y el primer paso será en una provincia donde las tensiones entre desarrollo y ambiente no tardarán en estallar: Chubut, que concentra casi la mitad de las reservas identificadas de uranio del país, aunque desde 2003 mantiene prohibiciones legales sobre la minería metalífera a cielo abierto.

Según confirmaron desde el Gobierno y la propia petrolera, YPF Nuclear liderará la exploración y futura explotación del mineral con una visión de largo plazo: convertir a Argentina en exportador estratégico de energía atómica, en un contexto global donde las renovables no convencionales ganan protagonismo.

La decisión estratégica fue acompañada por una serie de reuniones de alto nivel. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, se reunió en Buenos Aires con el gobernador chubutense Ignacio Torres, el jefe de Gabinete Guillermo Francos, y Demian Reidel, titular de Nucleoeléctrica Argentina y responsable del plan nuclear.

Fue el propio Reidel quien blanqueó el encuentro y reveló el rol de Chubut: «La petrolera avanza con decisión en el diseño institucional de YPF Nuclear. Es una pieza clave del Plan Nuclear Argentino, que proyecta al país como proveedor global de la energía del futuro».

El uranio: del subsuelo chubutense a los reactores modulares

Chubut cuenta con 8 de las 17 minas de uranio identificadas en Argentina, según la Secretaría de Minería, aunque ninguna está en producción. La provincia alberga proyectos avanzados como Laguna Salada, Cerro Solo, Meseta Central y Laguna Colorada, todos en etapa de exploración o evaluación preliminar.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) estima que el país tiene reservas por 33.780 toneladas de uranio recuperable, suficiente para abastecer la demanda doméstica por 150 años. Sin embargo, actualmente se importan unas 220 toneladas por año para operar Atucha I, II y Embalse.

YPF Nuclear buscará revertir esa dependencia y convertirse en proveedor del insumo tanto para el mercado interno como para la exportación. Y no solo eso: también se proyecta como posible operador de los futuros SMRs (Reactores Modulares Pequeños), una tecnología nuclear más flexible y segura.

Nueva vicepresidencia y objetivo al 2030

El plan está bajo la órbita de la flamante Vicepresidencia de Nuevas Energías, a cargo de Andrés Scarone, y contempla no solo la minería de uranio, sino también el desarrollo de reactores SMR con capacidad de hasta 300 MW, pensados para abastecer proyectos tecnológicos como data centers o hubs de inteligencia artificial.

El mayor desafío no será técnico ni económico, sino político y social. En Chubut rige desde 2003 la Ley XVII N°68 (ex 5001), que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro. En 2021, un intento del gobierno provincial de habilitar proyectos mineros terminó en una rebelión social sin precedentes y el derogamiento exprés de la reforma por presión ciudadana.

Por eso, aunque desde YPF no hubo confirmación oficial, el avance en territorio chubutense requerirá una ingeniería legal, social y política delicada. En otras palabras, no hay uranio sin licencia social.

YPF Nuclear se integrará a un ecosistema atómico en plena expansión. La CNEA busca este año alcanzar la criticidad del reactor multipropósito RA-10, que permitirá multiplicar la producción de radioisótopos para medicina e industria.

También se espera reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) en Neuquén y poner en marcha el Centro Argentino de Protonterapia, un proyecto pionero en el hemisferio sur para el tratamiento oncológico con tecnología de punta.

En paralelo, Argentina estudia recuperar su capacidad para enriquecer uranio, una capacidad que hoy solo dominan 10 países en el mundo. El Complejo Tecnológico de Pilcaniyeu volvería a ser clave en ese proceso

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