
El municipio de Añelo asumió el control del tramo urbano de la Ruta 7, será sin peaje, se mejorarán las colectoras y se pavimentará la bajada de Los Patrias. Es el tramo de la vía que colapsa todos los días con el tránsito a yacimientos de Vaca Muerta
La Municipalidad de Añelo formalizó la toma de control del tramo urbano de la Ruta Provincial 7, luego de que el Gobierno de Neuquén aprobara su cesión por concesión por 15 años.
Así lo anunció el intendente Fernando Banderet, quien explicó que no se cobrará peaje por su uso, pero se intervendrá con obras viales de alto impacto: construcción de colectoras, adecuación de cruces peatonales y reordenamiento del flujo vehicular.
“Hace muy poquitos días el Gobierno de la provincia, a través de Vialidad Provincial, nos cede, nos transfiere por una concesión de 15 años el tramo urbano de la ruta provincial 7 en lo cual ya estamos trabajando en un proyecto vial para poder garantizar la transitabilidad y garantizar a los vecinos atraviesen una ruta”, indicó el jefe comunal.
Banderet sostuvo que se desarrollará un anteproyecto junto a especialistas en movilidad urbana. En ese marco, se contempla una intervención específica sobre la bajada de Los Patrias, conocida por los frecuentes cuellos de botella en horario pico. Allí se reconstruirá el pavimento flexible con hormigón y se ampliará la calzada a cuatro carriles.
El intendente precisó que “hay un compromiso firme de Vialidad con la repavimentación que vienen haciendo sobre la Ruta 7, de atacar esa subida que nos da sobre el hotel Da Vinci para generar mayor fluidez del tránsito”.
Este tramo urbano clave se extiende desde el monumento de los 100 años hasta el acceso a Loma La Lata, atravesando zonas con alta densidad peatonal y escolar.
El proyecto busca garantizar el cruce seguro en sectores donde hoy resulta riesgoso atravesar la vía a pie, según el diagnóstico técnico que acompaña el diseño vial.
Circulación colapsada y muy lenta
En simultáneo, el gobierno provincial avanza con la reactivación de una obra de circunvalación, semiparalizada antes del cambio de gestión.
La traza tiene como objetivo desviar el tránsito pesado que actualmente atraviesa el centro urbano.
La conexión entre las rutas 7 y 17 se transformará en una vía periférica para el transporte industrial, que representa un volumen significativo del tráfico en la zona.
“La obra de circunvalación tiene un gran grado de avance. Es una de las soluciones que vamos a tener con la movilidad urbana dentro del ámbito municipal. Nos sacaría gran afectación del tránsito pesado”, afirmó Banderet.
El municipio trabaja, además, en un segundo tramo del anillo, con tierras que serían donadas por un privado y que permitirían generar una traza alternativa en sentido contrario, cerrando así el circuito de desvío