La lenta (¿e inexorable?) mudanza de los negocios mineros a Mendoza: razones y autocrítica

La lenta (¿e inexorable?) mudanza de los negocios mineros a Mendoza: razones y autocrítica

El boom empresarial funciona como si allí ocurriera el fenómeno. Pero los yacimientos, casi todos en San Juan. Medios de comunicación, eventos y logística, en desembarco. Lejos de condenarlo, acá lo explican con comprensión.

Era muy incipiente el mercado minorista de empresas mineras locales formadas al influjo de Veladero y la promesa de Pascua Lama cuando fundamos en 2008 el Cuyo Minero para Diario de Cuyo, a contracorriente incluso de la interna empresaria del entonces poderoso grupo Montes.
Se llenó el auditorio de entrecasa creado para la ocasión en el entonces hotel Nogaró. Empresarios entusiasmados con lo que vendría, más o menos como ahora. Para algunos, efectivamente vino. Para otro, fue mirarlo con la ñata contra el vidrio. La publicación tuvo altibajos, de 8 páginas a apenas 4, hasta su desaparición física en papel con la pandemia y su desaparición digital hace un año: su última publicación en sección –que aún dispone de pestaña especial en el sitio- es del 21 de mayo del 2024.

Hasta que Cuyo Minero volvió a aparecer, en formato físico y digital. Pero no lo hizo donde nació y creció, como suplemento de Diario de Cuyo, sino en el diario Los Andes y en igual condición. No hay nada que sugiera el motivo de por qué ocurrió lo que ocurrió: si fue una asombrosa coincidencia, si fue un acuerdo comercial, si fue una derivación de un acuerdo comercial más amplio.

O si fue, como señala el periodista Julio Turcumán, producto de una eventual compra de Diario de Cuyo por parte los mismos accionistas del mendocino Los Andes, que ya comenzó a mostrar efectos. Ex jefe de redacción hasta hace bien poco y ahora a cargo del diario 0264, Turcumán maneja información caliente sobre la operación y desgrana detalles de lo que había anticipado Tiempo de San Juan hace dos meses.

De concretarse, este nuevo aterrizaje mediático mendocino en San Juan agrega una ficha más en un cambio de tendencia revelador: hace 40 años, eran los empresarios de medios sanjuaninos los que habían conquistado Mendoza con sus brazos extensivos, como los Montes (Diario de Cuyo) con el diario Mendoza, o los Estornell (Canal 8) en Canal 7. Y que Emilio Ventura, protagonista de aquellas excursiones, extiende a todo terreno empresario relevante, como los bancos o las bodegas. Hoy, no te atienden ni los gerentes.

Lo que sí parece bastante más claro es que la parábola define mejor que nadie el fenómeno de la avalancha empresaria mendocina tentada por los yacimientos mineros sanjuaninos, y lanzados a la consecuente conquista de esa flamante veta de negocios en Mendoza por un anzuelo radicado en territorio vecino. Nada pecaminoso, sólo un dato de la realidad.

Y que no se tramita sólo en páginas de publicaciones afines, sino en un completo arco de negocios variado y consistente. Hasta justificado por buena parte del empresariado sanjuanino, sometido a autocrítica primero y a un quebradero de cabeza sobre cómo neutralizar esa avalancha con armas nobles que no impliquen proteccionismo chauvinista y despiadado. Que sólo sirve a un puñado de pícaros, que son los suben y bajan la barrera. Ya ocurrió.

En todos los planos de la cadena minera se verifica el optimismo en una provincia en la que aún rige una ley abolicionista de la actividad (la 7722, sancionada por Julio Cobos), y en la que la única cantera propia son los proyectos prometedores de Malargüe, región excluida de la norma y gobernada por el peronista Celso Jaque. El resto, poner el ojo en San Juan (y rogar que alguien arregle la ruta 40).

Hace un año, en abril pasado, el ambiente de negocios mendocino celebró el aterrizaje de la primera ronda de negocios mineros de la Toronto Stock Exchange para la región. La ministra Jimena Latorre se saboreó con la posibilidad del primer hub minero del país, conectar a inversores con proyectos. Justamente, la crema de un negocio que tiene mucho de financiero por la dinámica de encontrar fondos para proyectos muy costosos, abriendo ventanilla en tierra mendocina de la principal bolsa minera del planeta.

Pareció sentirlo con un valor especial: los principales yacimientos para los vecinos sanjuaninos, y la principal tarima de negocios sobre esos yacimientos, en Mendoza. En San Juan, varios lo sintieron como una mojada de oreja. Aunque el motivo no haya tenido nada sobre ese fondo, sino sólo a la sombra de infraestructura y servicios. Asunto sobre el que Mendoza aplasta 100 a 1 a San Juan. Exageración a la que no le sobra demasiado.

También en la atractiva franja de los eventos mineros, Mendoza ha decidido a tallar fuerte. En octubre, la prestigiosa Argentina Mining recalará en la Nave Cultural de la capital mendocina para recibir al empresariado más jerarquizado del sector en el país y en Chile.

Con el sponsoreo del nuevo formato de Cuyo Minero emprendido por Los Andes, el propósito del encuentro queda perfectamente definido por la entrevista en ese tradicional diario mendocino al director del evento, Javier Rojas: “que nuevas empresas mineras vean la oportunidad de invertir en Mendoza, que viene brindando soluciones de calidad para todo el país”. Lenguaje bien comprensible, no escrito: los proveedores en Mendoza, pagando impuestos en Mendoza, y los proyectos en otro lado. Más arriba o más al costado.

En la búsqueda de yacimientos sanjuaninos, el potente empresariado mendocino tampoco se quedó atrás. En el último año de la gestión de Sergio Uñac, en 2023, el IPEEM abrió la licitación por las áreas de cobre más prometedoras de San Juan y el concurso recayó en manos de Minera Aguilar, compañía de nombre célebre para la minería argentina que pertenece al grupo empresario del mendocino José Luis Manzano.

Aclaración imperativa. Pocos –o ninguno- empresarios sanjuaninos hay que arriesguen capital en el desarrollo de proyectos en la propia provincia. Acá parece más sencillo –y rentable- descubrir y vender

https://media.tiempodesanjuan.com/

sanjuanminero.com.ar

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *