
A mediados del siglo XIX, muchos creían que la minería no cambiaría jamás. Un minero de aquella época, munido con su pico y su lámpara de aceite, difícilmente hubiera imaginado que, en el futuro, su trabajo dependería menos de la fuerza y más de la tecnología inteligente. Hoy, la realidad es clara: la incorporación de innovación y automatización en la minería no constituyen una opción, sino más bien una obligación.
Quienes no comprendan esta transformación tanto en la Argentina como en el mundo, no solo quedarán fuera del futuro del sector, sino que verán menguado su presente. Hoy, la industria exige operaciones más seguras, eficientes y sostenibles, a punto tal que no hay minera posible, no hay financiamiento posible, no hay proyecto posible, sin la garantía de las condiciones descriptas. La tecnología es el camino.
Seguridad y producción son dos caras de la misma moneda. Mejorar la seguridad en nuestras operaciones es más que un valor corporativo: es el cimiento sobre el que se construye la eficiencia, la productividad y la sustentabilidad. En Cerro Negro, un entorno seguro no solo protege a nuestros equipos, sino que también impulsa mejores resultados y relaciones laborales más sólidas.
Por eso, en Newmont hemos implementado una serie de medidas para reforzar la seguridad y la eficiencia operativa de todos nuestros colaboradores. En materia de protección personal, adquirimos 500 autorescatadores Dräger y 5 unidades de prueba para entrenamiento. Incorporamos tecnología de monitoreo de gases con la compra de 200 monitores Dräger Xam 5600 para detectar dióxido de carbono y centralizamos datos con el software Dräger Connect. El factor humano debe acompañar el salto tecnológico y por ello sumamos analistas de seguridad para verificar en el control de ingreso a mina los EPP, uso de monitores de gases y cumplimiento de todos los protocolos. Las caminatas de seguridad se sumaron con inspecciones lideradas por expertos para revisar estándares y detectar oportunidades de mejora.

Además, seguimos incorporando tecnología para fortalecer la seguridad y productividad en nuestras operaciones. La teleoperación, que iniciamos en 2024, permitió que Cerro Negro se convirtiera en la primera mina en Argentina en operar con esta tecnología, lo que reduce la exposición de los trabajadores a riesgos operacionales.
Nuevos equipos pesados de mina (HME) que incluyen jumbos Sandvik DD 422i con sensores de bloqueo inteligentes, detienen el equipo automáticamente ante riesgos. También sumamos perforadoras Sandvik DU412i ITH, capaces de operar sin supervisión en tiempos de cambio de turno, mejorando la continuidad operativa.
Los sistemas de monitoreo en tiempo real son claves, y por ello estamos implementando tags en lámparas mineras para seguimiento del personal y sensores fijos para medir la calidad del aire en puntos estratégicos.
Cada acción en favor de la seguridad impacta directamente en la continuidad productiva, la eficiencia y, sobre todo, en la tranquilidad de nuestros equipos. Es responsabilidad de todos construir un entorno donde la seguridad sea la prioridad en todo momento. Los líderes, en particular, deben ser los primeros en dar el ejemplo y tomar decisiones alineadas con nuestros valores.
Sabemos que una minería más segura es una minería más eficiente. El futuro del sector pertenece a quienes entiendan que seguridad y producción no compiten, sino que se potencian.