Puerto Deseado se consolida como centro de investigaciones científicas marinas

En el mes de abril llegarán a Deseado científicos internacionales para colaborar con una investigación local de los bosques de macroalgas en Parque Isla Pingüino.
Deseado Noticias
Durante las primeras semanas de abril se desarrollará, en Puerto Deseado, una campaña de monitoreo de bosques de algas que integrará investigadores locales, nacionales e internacionales. Se trata del proyecto “Biodiversidad marina del Parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino”, encabezado por la Fundación Por el Mar. “Puerto Deseado tiene mucho interés para los científicos por dos cuestiones: por lo prístino, lo salvaje, lo bien conservado que se mantiene el ecosistema acá, específicamente los bosques de kelp que están muy poco afectados por las actividades humanas. Y, en segundo lugar, por el poco conocimiento que hay sobre estos bosques puntualmente en el noroeste de la provincia de Santa Cruz”, explicó Paula Dufourg, bióloga deseadense de Por el Mar.

Desde años anteriores se vienen realizando estudios sobre la biodiversidad marina de Isla Pingüino, pero en esta oportunidad se sumarán como colaboradores investigadores de Hopkins Marine Station de la Universidad de Stanford y fundadores de la organización Mas Kelp, quienes trabajan en México con el monitoreo de bosques de algas, la utilización de Áreas Marinas Protegidas para su protección, la adaptación frente al cambio climático y el impacto económico y social sobre las comunidades costeras. Desde Parques Nacionales festejan el trabajo: “Es sumamente importante que se hagan estas campañas porque nos permite conocer qué conservamos. Conocer no solo sobre la existencia de las especies sino su rol, cómo funcionan y la importancia de su conservación. La investigación es fundamental porque nos brinda información para la toma de decisiones sobre el manejo del área protegida”, comentó Ariel Rodríguez, Intendente del Parque Marino Isla Pingüino.

La campaña repetirá los mismos sitios del parque combinando metodologías de trabajo que incluyen el buceo científico, el uso de ADN ambiental y de imágenes satelitales para la elección de los sitios de muestreo. La logística que posibilita la investigación está a cargo de Daniel Fueyo y Sebastián Ibriscu de Puerto Penacho. “La relevancia de este estudio puntualmente se basa en que se va a intentar replicar exactamente lo sucedido en el 2023 para tener una base de datos robusta que te permita tomar conclusiones más coherentes a la hora de generar políticas o de tomar decisiones”, detalló Paula Dufourg de Por el Mar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *