A pesar de que durante una gran parte de este año fue la discusión sobre la forma en la que la Provincia coparticipa los recursos con los departamentos, el Congreso Municipal en Tupungato – la instancia donde el Ejecutivo propuso discutir este tema- pasó sin pena ni gloria

De los dieciocho, sólo estuvieron presentes doce intendentes. Entre los ausentes estuvieron dos que más cuestionaron el reparto de recursos: Esteban Allasino, de Luján de Cuyo, y Ricardo Mansur, de Rivadavia. A ellos se sumaron los peronistas Flor Destéfanis y Omar Félix, y los radicales Mario Abed y Raúl Rufeil, quienes enviaron a funcionarios en su representación.

El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, aseguró sobre estos faltazos que “son distintas formas de entender la gestión pública. Hay quienes prefieren quedarse en la queja y hacer de la queja una política pública”, y subrayó que “no es bueno para la gestión pública” estar “todo el año en campaña electoral”.

Más adelante, ya en el inicio formal del Congreso, el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad destacó que la Provincia es una de las pocas que jurisdicciones del país que modificó la ley de coparticipación en más de una oportunidad en los últimos treinta años.

“Modificamos la ley en el ’96, que a nuestro criterio es mala, y se modificó nuevamente en el 2010, cuando se agregó a la distribución primaria un 4%. Entendemos que sería positivo discutir una nueva forma en la que se repartan los fondos, con ítems variables, que premien la eficiencia de los municipios”, indicó Fayad.

Coparticipación primaria y mora municipal

Sobre este punto, Mema afirmó que la Provincia no va a aumentar impuestos para financiar a los municipios que gasten más plata en el Estado.

“Aumentar el índice implica aumentar impuestos. Entendemos a los que proponen aumentar el gasto porque es la forma en la que han administrado algunas personas el Estado. Nuestro frente político no está dispuesto a plantearle a la sociedad que hay que subir el gasto para repartir más plata”, afirmó Mema.

Fayad reparó que, que quienes proponen ampliar la base primaria de reparto, deberían mejorar la recaudación de las tasas municipales. “Sería interesante que baje la mora en los municipios, y que luego analicen si faltan o no recursos”, detalló.

Los municipios coincidieron en que la falta de pago en las tasas municipales es alta, aunque aseguran que es una consecuencia directa de la recesión económica que aqueja al país.

“El vecino deja de pagar las tasas municipales, porque nos conocen, y saben que el municipio entiende la situación que atraviesan. Pasa en todos los departamentos”, explicó el sancarlino Alejandro Morillas.

Municipios grandes contra chicos, la discusión que se viene

Los intendentes expusieron la postura de cada departamento en la que, si bien hubo un consenso generalizado en la necesidad de modificar los criterios de reparto, también saltó un punto de debate vinculado principalmente a la extensión de los terrenos.

“Hay que ser eficientes, intentar tener el menor tamaño del estado posible. Hay que Incentivar a los municipios para que generen recursos propios prestando servicios de calidad y promoviendo la llegada de inversiones que produzcan crecimiento económico”, afirmó el capitalino Ulpiano Suarez.

Esta opinión fue replicada en gran medida por los intendentes del Gran Mendoza, que hicieron énfasis en la importancia de la eficiencia que deben tener los municipios. Sin embargo, en cierto punto fue cuestionado por aquellos que dirigen una extensión territorial mucho más extensa.

En Malargüe si uno toma Capital, entra más de 300 veces, Godoy Cruz más de 750 veces. Son realidades diferentes, donde en algunas tienen casi todo resuelto en materia de servicios, como agua, gas, cloacas, transporte. Mientras en los del Sur aún hay mucho territorio por brindarle servicios“, indicó Celso Jaque.

En el mismo sentido opino el alvearence Alejandro Molero quien planteo la necesidad una discusión seria, buscando la equidad entre los municipios.

A los intendentes de municipios con grandes extensiones nos cuesta mucho llevarle servicios de calidad a comunidades a 100 o 150 kilómetros de distancia o tener que regar miles de kilómetros de rutas sin asfalto, problema que en el conurbano“, Molero.

EL SOL