La esperanza de despegue económico de la Provincia está apuntando hacia Malargüe, incluso San Rafael, por el potencial minero y petrolero
Hace un año era impensado que el nuevo gobierno que sucedería a Rodolfo Suarez fuera a impulsar con determinación la minería, una actividad demonizada por décadas en nuestra provincia.
El actual senador nacional había hecho una campaña prometiendo el desarrollo minero, al igual que su par y rival de entonces, Anabel Fernández Sagasti. Pero quiso ir por la de máxima, acompañado por otras fuerzas políticas en la Legislatura, al tumbar la ley 7.722 que veda el uso de sustancias consideradas contaminantes.
A poco de asumir la gobernación tuvo que dar marcha atrás por la pueblada mendocina que había sido eficazmente movilizada a través de las redes sociales por la militancia ambientalista.
Sin licencia social, varios proyectos en ciernes habían quedado paralizados. Desde 2013 el emprendimiento faraónico de potasio se había clausurado por el retiro de Vale, la compañía de capitales brasileños, en ese caso por razones de rentabilidad que trascendía la esfera provincial. A pesar de las trabas, los proyectos metalíferos de Hierro Indio y Cerro Amarillo sí lograron avanzar en sus etapas de exploración el último tiempo.
Pero los vientos han cambiado y han empezado a soplar con fuerza hacia la actividad minera. Mendoza ha generado conciencia acerca de su estancamiento y necesita imperiosamente ampliar su matriz productiva, a la par del cuidado estricto del ambiente en el marco de la Ley 7.722 y demás normativas protectoras.
La decisión política del gobernador Alfredo Cornejo está fundada en el cambio del Código de Procedimiento Minero y en su gobierno alineado con los objetivos de Malargüe Distrito Minero Occidental. Con el apoyo de la comunidad malargüina, intendentes peronistas, sectores industriales y profesionales los proyectos de exploración van avanzando.
Cornejo, acompañado por la ministra Jimena Latorre, se encuentra en el Reino Unido donde participará de la London Metal Exchange, con el propósito de promocionar la minería de Mendoza. Es una forma de mostrar la disposición gubernamental a los grandes jugadores y potenciales inversores internacionales.
La adhesión provincial al RIGI y el marco normativo local juegan a favor de la promoción de la grandes inversiones y el clima político y empresarial está también alineado a esos fines.
Este es el tercer viaje en modo minero del gobernador, después del que lo llevó a la principal feria mundial que se realizó en Toronto en marzo y el Encuentro Minero Chileno-Argentino de agosto realizado en Santiago de Chile.
A su vez, la vicegobernadora Hebe Casado estuvo presente en Australia y el subsecretario Jerónimo Shantal participó de la Argentina Mining celebrada en Salta, donde expuso sobre el Polo Pata Mora, el Plan Pilares y el distrito malargüino.
Treinta y cuatro proyectos pasaron con éxito la audiencia pública, que si bien no era obligatoria, le da respaldo social a partir de estándares de seguridad ambiental, atento a las áreas de alta exposición ecológica donde estarán emplazados.
Las voluntades favorables en la Legislatura estarían garantizadas para obtener la ratificación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y en no mucho tiempo avanzar manos a las obras.
Este es un conjunto importante de proyectos que quedarían aprobados, para luego seguir los mismos pasos con otros tantos en etapas sucesivas. La compañía minera Kobrea días pasados anunció una inversión de veinte millones de dólares para desarrollar en Malargüe Distrito Minero Occidental siete proyectos de exploración de cobre y molibdeno. Los próximos permisos ambientales irán marcando el ritmo de los desembolsos, pero ya anunciaron la instalación de una oficina local que comenzará a ofrecer los primeros empleos.
«Aspiramos que para fin de año estén aprobadas las Declaraciones de Impacto Ambiental de los primeros 34 proyectos en el Distrito Minero, que contempla tres de los proyectos sobre los cuales Kobrea tiene derechos, lo que le da seguridad jurídica a la empresa para invertir en nuestra provincia», declaró Cornejo al recibir a James Hedalen y a Mario Castelli, los directivos que encabezan la compañía que tiene sede en Vancouver.
Otra serie de paquetes de proyectos aún tienen que pasar el tamiz de la Autoridad Ambiental Minera para avanzar luego hacia la aprobación legislativa.
El gran potencial geológico de la región sureña que abarca el cinturón cordillerano es reconocido por ser rico en minerales y se estima que contiene uno de los depósitos más grandes del mundo en cobre, uno de los minerales altamente demandados por ser clave en la transición energética.
En el horizonte de las inversiones, también aparece en la primera fila San Rafael, que ya cuenta con 18 pedidos de permisos de exploración de litio.
La tecnología actual ofrece un mejor panorama de desarrollo sostenible del sector con instrumentos de control rigurosos. «Mendoza es uno de los estados más estrictos en el cumplimiento de la normativa ambiental para desarrollar la actividad minera», dicen al unísono los funcionarios del área para aventar dudas.
Mano de obra local
En la cena aniversario de Asinmet, que nuclea al empresariado de la metalmecánica mendocina, lo más mencionado fue la minería, que ha cobrado bríos por la acción decidida del gobierno provincial. Lo mismo que el sector de las energías renovables, y el petróleo, tanto el convencional que queda en manos de empresas pequeñas pero eficientes, y el promisorio no convencional que compone una tercera parte de Vaca Muerta en el sur mendocino.
Los empresarios del sector entienden que, además de la oportunidad que se les abre a sus empresas y a profesionales calificados, Mendoza tendrá un fuerte impulso para crecer después de más de una década de estancamiento.
En los discursos oficiales se destacó que las 700 empresas metalúrgicas mendocinas ocupan 18 mil puestos formales directos, lo que explica el cinco por ciento del PBG. Sin embargo, como consecuencia de la crisis, hoy se está trabajando al 50 por ciento de la capacidad instalada. Otro de los pendientes por la crisis es el sector de la construcción, que es necesario reactivar desde los presupuestos para la obra pública.
El viernes se inauguró la primera etapa del centro metalúrgico que junto a Asinmet fue impulsado por la cámara nacional Adimra, IMPSA y el INTI con el objetivo de transferir tecnología a las pymes y seguir formando los recursos humanos especializados, en vínculos estrechos con escuelas técnicas y universidades locales.
«Mendoza debe ser la tierra del sol, del buen vino, del conocimiento y de la minería», ratificó la vicegobernadora Hebe Casado, presente en el encuentro, mientras anunciaba un presupuesto con baja en tasas, sin dar más detalles.
En tanto, el reclamo de los industriales se dirigió hacia los legisladores nacionales para que aprueben una ley que les asegure el bono fiscal que alcanza a los fabricantes de bienes de capital.
En la semana en que se dieron a conocer los dramáticos datos de la pobreza del primer semestre -Mendoza arrojó el 52.9 por ciento, idéntico número que el promedio nacional- los industriales metalúrgicos dieron muestras de albergar esperanzas por las oportunidades que se abren para el despegue de la Provincia, al menos desde el Sur.
El trabajo privado registrado tendría un impacto positivo de la mano de los proyectos citados, con un alza en los puestos de empleo directos e indirectos y elevando el promedio de ingresos.
Los datos de julio que ha publicado el INDEC dan cuenta de una mejora del índice de salarios por encima de la inflación, ya por cuarto mes consecutivo (7,5% frente a 4% del IPC), pero los números siguen siendo duros: en los últimos 12 meses los salarios privados registrados han perdido 27,9% y los no registrados 84,1%.
A los estatales les fue peor, con una suba del 170% interanual frente a una inflación del 263% en el mismo período.
Mientras la pobreza acontece, la actividad general no repunta (en agosto la caída interanual fue del 5,6%) y el consumo en supermercados bajó 17,2% (Informe de Scentia), el presidente Javier Milei parece estar en otra, encabezando un acto preelectoral en el Parque Lezama.
Precisamente, por la caída del poder adquisitivo de los salarios universitarios, quizás tenga que vivir un baño de realidad a la fuerza el próximo 2 de octubre, cuando la sociedad vuelva a marchar multitudinariamente en defensa de la educación pública.
UNO

