El senador por Ancasti abogó por un enfoque diversificado en el desarrollo provincial, destacando la necesidad de atraer inversiones en turismo y energías renovables, especialmente en las zonas del este, donde la falta de infraestructura sigue siendo un obstáculo.
En una reciente entrevista con Radio El Esquiú 95.3, Ariel Cordero, senador por el departamento de Ancasti, expresó su postura respecto al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), aprobado recientemente en el Senado de Catamarca. Cordero manifestó su apoyo a la medida, aunque con ciertas reservas, ya que considera fundamental que se realicen enmiendas que coloquen a la provincia en igualdad de condiciones con sus vecinas en términos de competitividad para atraer grandes inversiones. En sus palabras, “es una oportunidad para tratar de seducir a las grandes inversiones” y resaltó que estas contribuciones deben enfocarse no solo en la minería, sino también en sectores como el turismo y las energías renovables.
El senador subrayó la importancia de lograr una distribución equitativa de los recursos en todo el territorio provincial. Comentó que mientras el oeste de Catamarca ha experimentado un desarrollo significativo, especialmente en turismo y minería, el este y el centro han quedado rezagados. Según Cordero, “las grandes obras están centradas en el oeste”, en parte gracias a los fideicomisos mineros que destinan recursos a las zonas productoras de materias primas. El este, sin embargo, enfrenta graves problemas de infraestructura, particularmente en cuanto a vialidad, lo cual limita su desarrollo en sectores como la ganadería, la agricultura y el turismo.
Una de las preocupaciones principales del senador es la necesidad de atraer inversiones para resolver estos problemas. Enfatizó la importancia de crear condiciones favorables que atraigan capital a la región, y destacó que la zona tiene un potencial significativo en el turismo arqueológico y las energías renovables, sectores que aún no han sido suficientemente explotados. Aun así, reconoció que la rentabilidad inmediata de la minería podría atraer más rápidamente inversiones a la provincia, aunque instó a no descuidar otras oportunidades que podrían beneficiar a largo plazo al este y al centro de Catamarca.
En cuanto a las obras de infraestructura, Cordero mencionó el caso del Dique El Bolsón, un proyecto que, según él, está detenido pese a su potencial. Aunque el dique ha sido completado, no se han realizado las obras complementarias necesarias para que los productores ganaderos de la región puedan aprovechar el recurso hídrico. Esto, en su opinión, es un tema prioritario: “El este sigue en una desventaja grande” y, en el contexto del cambio climático, es urgente implementar soluciones que mitiguen la crisis hídrica que afecta a la región.
El senador también abordó la cuestión de la minería en Ancasti, donde existe un rechazo por parte de algunos sectores de la población. Explicó que cualquier proyecto minero en la zona debe realizarse de manera responsable, respetando la voluntad de la comunidad: “La gente es, en definitiva, la dueña de estos recursos”. No obstante, en la actualidad, los proyectos mineros en el departamento están en estado de stand-by y no parecen tener perspectivas de avance en el corto plazo.
Finalmente, Cordero concluyó que la aprobación del RIGI coloca a Catamarca en igualdad de condiciones con otras provincias como Salta y Jujuy, pero recalcó la urgencia de resolver problemas como el acceso al agua y la infraestructura vial para garantizar que el este de la provincia no siga quedando atrás en términos de desarrollo.
El Esquiú