En una convocatoria organizada por Megsa, expertos analizaron el mapa de las diferentes rutas de exportación para llegar con shale gas desde Neuquén al mercado de Brasil.
Por Mejor Energía
Hay un nuevo contexto del gas en el Cono Sur que tiene como principal protagonista el crecimiento de la producción de gas en Vaca Muerta y la necesidad de nueva infraestructura o de ampliar la actual para llegar el mercado de Brasil. Todo esto ocurre en medio de un contexto de una profunda caía de la producción de gas de Bolivia que se verá obligada a importar gas argentino a partir de 2029.
En un webinar organizado por el Mercado Electrónico del Gas (Megsa), Gerardo Rabinovich, vicepresidente del Instituto Argentino de Energía Mosconi (IAE), junto a Alvaro Ríos Roca, ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual socio director de Gas Energy Latin América, y Vinicius Romano, VP Gas Market LA de Rystad Energy, analizaron el escenario regional actual donde, según afirman, el foco pasa por las negociaciones que pueden llevar adelante los productores privados argentinos y los consumidores industriales brasileños.
«Del lado argentino, la falta de infraestructura dificulta armar modelos de negocios fluidos por volúmenes importantes. Hay que ver si los precios que están dispuestos a pagar en Brasil habilitan inversiones privadas en infraestructura, lo que resulta muy dudoso. Se estima que los industriales en Brasil estarían dispuestos a pagar entre 8 y 12 U$S/MMBTU lo que me parece son valores muy ajustados para el gas de Vaca Muerta para volúmenes y plazos importantes (digamos por encima de los 10 millones de m3/día y contratos de 10 a 15 años)», explicó Rabinovich.
Y agregó: «pasando por Bolivia veo posible operaciones spot de bajo volumen (menos de 1 millón de m3/día y plazos muy cortos), que son las que han pedido autorización en la Secretaría de Energía las empresas Pan American Energy, Total, y Tecpetrol».
Dentro del abanico de opciones de exportaciones de gas desde Vaca Muerta a Brasil, el directivo del IAE destacó las tres más importantes: la primera es la interconexión Paso de los Libres-Uruguayana- Porto Alegre que requiere completar infraestructura en Argentina y construir el tramo del lado brasilero; la segunda es la exportación de GNL desde Argentina; y la tercera opción es aprovechar la interconexión Argentina-Bolivia donde gran parte de los ductos e inversiones ya están hechas. Sin embargo, se requieren del lado argentino obras importantes en la reversión del Gasoducto Norte hasta llegar a la frontera con Bolivia.
«Hoy las empresas argentinas pueden desarrollar recursos que le permiten abordar las exportaciones de gas natural hacia Brasil con cierto optimismo. Brasil tiene necesidades de gas natural en el corto plazo que se pueden agravar en el caso de que Bolivia no pueda lograr exportar con producción propia los 30 millones de m3/día que le permite gasoducto actual. La producción de Bolivia declina y se podría dar el escenario que no pueda cubrir la demanda esperada por Brasil», explicó.
En el contexto actual estarían dadas las condiciones para comenzar a desarrollar un mercado regional con iniciativa privada. Sin embargo, la infraestructura presenta baches que requieren inversiones importantes, y las reglas del mercado entre los países son muy heterogéneas.
Según Rabinovich, las exportaciones de gas natural de Argentina pasando por Bolivia presentan interrogantes que deben ser despejados, y que incrementan el riesgo de estas operaciones repercutiendo en la tasa de financiamiento de las inversiones para aquellos que quieran acceder por esta vía al mercado brasileño, y por lo tanto en la competitividad del gas natural.
Por su parte, Álvaro Ríos Roca, consideró que con Vaca Muerta, Argentina será el nuevo proveedor energético en la región».
«Existe un beneficio win win en el tránsito de gas natural para productores en argentina, transporte en Bolivia y consumidores en Brasil, con una inversión incremental en el Gasoducto Norte que será clave su ampliación para abastecer a la región del NOA, al norte de Chile y a la minería en Bolivia», señaló.
Y destacó la necesidad de pactar contratos interrumpibles y firmes, los cuales tienen que ir incrementándose en la medida que se genere confianza entre productores, transportadores y productores
Para el especialista, «lo positivo es que hay poca intervención estatal en estas negociaciones y eso le da competitividad a la industria».
En tanto, Vinicius Romano, VP Gas Market LA Rystad Energy dio su mirada sobre el escenario actual y afirmó que Argentina tiene un enorme potencial con Vaca Muerta de producir cada vez más gas y llegar a grandes mercados como el caso de Brasil, via GNL, Bolivia, Paragoya, o un gasoducto nuevo.
«Los costos de producción de gas en Argentina son compatibles con los de Estados Unidos que hoy es el mayor exportador de LNG del mundo. Y las industrias en el gran mercado de San Pablo necesitan importar gas a precios más bajos que los actuales», apuntó