Si bien la disminución de las actividades parece momentánea, el contexto actual del sector impactó en la decisión de las empresas. En este sentido, la última cotización de mercado, difundida por la Secretaría de Minería de la Nación, indica que en la semana del 9 de febrero, el precio de la tonelada de litio se mantuvo en 14.250 dólares. Las mineras aseguran que esos valores complican el negocio, aunque dan por descontado un rebote en el mediano plazo.
“Está claro que muy pocos proyectos de expansión del litio tienen sentido desde el punto de vista económico a los precios actuales del mercado y, cuanto más tiempo se mantengan los precios cerca de estos niveles, mayor será el impacto en la futura escasez de suministro. Como vimos en 2022, esto aumentará la probabilidad de un rápido incremento de los precios futuros del litio, aunque la complejidad de la cadena mundial de suministro de baterías hace que tanto el momento como el alcance de dicho incremento sean difíciles de predecir”, afirmó el CEO de Arcadium Lithium, Paul Graves, en el reporte de la semana pasada.
Sin embargo, la propia firma afirma que a pesar de la situación actual, el litio sigue siendo rentable para las empresas. “Aunque la dinámica del mercado del litio y del almacenamiento de energía ha cambiado considerablemente desde el anuncio de nuestra fusión en mayo, las ventajas estratégicas subyacentes de la operación siguen siendo convincentes”, explica Graves en el documento.
Por su parte, en la OUCRA hay preocupación por la medida. “Los primeros días de enero nos pusimos en contacto con los directivos de las mineras Sales de Jujuy y Exar para ver cuándo empezaban las obras de ampliación anunciadas en noviembre de 2023 y nos dijeron que no hay plata”, afirmó Ramón Neira, titular de la UOCRA Jujuy a INFOBAE. A partir de esa decisión, según el sindicalista hay 800 obreros parados. “Nos avisaron que hoy no hay nada, hay que esperar a los primeros días de abril, antes no”, advirtió Neira