Milei llamó a Torres chavista, extorsionador, y lo alentó a que “proceda con su amenaza inmediatamente”, enfrentando luego las consecuencias, entre las que podría haber de orden judicial y, según fogonean en la tuitósfera libertaria, una intervención federal.
Minutos después, el Presidente no ya en la cuenta oficial, sino en la personal, volvió a publicar el duro comunicado con un encabezado diferente: “DESENMASCARANDO LA MENTIRA DE LOS DEGENERADOS FISCALES”.
En la carta Milei apunta contra el pleno de los gobernadores, por lo que el adjetivo, sostienen desde el entorno de algunos mandatarios, estaría dirigido a todos.
Luego, Milei practicó, reposteando el mensaje de uno de sus internautas preferidos, una suerte de escrache contra Torres con un posteo en el que estaba la cara del gobernador, y un texto que decía: “LA CARA DEL TIPO QUE SE ACABA DE PONER LA TOTALIDAD DEL PUEBLO ARGENTINO EN CONTRA”.
Pero la catarata tuitera presidencial no se agotó en esos mensajes. Mientras Torres era duramente interrogado por tres periodistas en una señal de noticias, seguían apareciendo los mensajes del presidente.
En uno de ellos aprovechó para criticar a uno de los rivales que, en las últimas horas, recibió más críticas, el ex ministro de Economía Ricardo López Murphy, que apoyo a Torres y a los gobiernos provinciales. en otro, volvió a insistir con el «principio de revelación», un efecto que se daría tras determinadas acciones propias, que desenmascararían a actores políticos rivales en sus intenciones oscuras.